Producido por Skylight Pictures y realizado por un equipo EEUU/Perú, el film Estado de Miedo está basado en el trabajo de la CVR, y revela el costo humano y social que resulta cuando un gobierno sin escrúpulos se lanza a una guerra abierta contra el terrorismo. Esta película sigue los hechos ocurridos en el Perú, pero a la vez es una alegoría sobre la actual guerra mundial contra el terrorismo.
Luego de que la CVR concluyera que el 70% de las 69,000 víctimas del conflicto armado en el Perú eran quechuahablantes, los realizadores de Estado de Miedo se juntaron con Toronja Comunicación Integral y convocaron a un equipo de traductores quechuahablantes para realizar el primer documental largometraje hablado en quechua.
La Fundación Ford apoyó la traducción y la producción de 200 DVDs con guías pedagógicas que serán distribuidos por la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos a sus 67 organizaciones. En la organización del lanzamiento también figura el Centro Internacional para la Justicia Transicional (ICTJ), que tiene una larga trayectoria de asesoría a la sociedad civil en los esfuerzos por fortalecer la democracia en el Perú. Luego del estreno del documental, las organizaciones de derechos humanos del Perú utilizarán el documental como elemento básico del trabajo de elaboración del Registro Único de Víctimas (RUV) que tendrán acceso al Plan Integral de Reparaciones (PIR).
El lanzamiento de la versión quechua de Estado de Miedo coincide con el juicio al ex-presidente Alberto Fujimori, acusado de 12 cargos de violación de derechos humanos y corrupción cometidos durante el conflicto armado, todos referidos en las conclusiones del Informe Final de la CVR. Un corto documental sobre el juicio a Fujimori, y la lucha de las víctimas y la sociedad civil para que él enfrente a la justicia, ha sido incluido como un extra en el paquete DVD/guía.
Este proyecto se ha realizado con el patrocinio de la Fundación Ford y el Fondo para Documentales del Instituto Sundance, y con la asesoría de Toronja Comunicación Integral (gracias Paula Luque y Sandro Venturo). Agradecemos la colaboración del Centro Internacional para la Justicia Transicional, el Instituto de Defensa Legal, APRODEH, la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos, y nuestro fabuloso equipo de traducción al Quechua: Julián Aguilar Vasquez, Sylvia Arroyo Valencia, Miriam Carbajal Aguilar, y Carlos Falconí Aramburú. También agradecemos profundamente a todos nuestros colegas defensores de los derechos humanos en el Perú que nos apoyaron en el camino, y un especial saludo para Ramiro Niño de Guzmán Aybar.